ENTRE TRAZOS.

ENTRE TRAZOS.

Por fin es 2021, Trump se fue, a AMLO le dio Covid, y yo, pues creo que ya olvidé lo que es usar pantalones (no es queja). Ya estamos por finalizar el primer mes del nuevo año y nada ha cambiado, el Covid sigue por los cielos y el semáforo más rojo que Riky Moreno en la playa, mi güero de rancho.

Durante todos estos días que nos la hemos pasado encerrados (si es que se la pasaron encerrados y no andan viajando a Tulum) hemos buscado cualquier forma de entretenernos para que el encierro no nos vuelva locos; pero siempre acompañados con esa pinche cajita negra que llamamos celular leyendo noticias deprimentes en esa red social llena de amor y compañerismo que llamamos Twitter (sarcasmo).

Entonces es normal que llegue un momento en el que dices “ya, ALV necesito dejar de leer tantas mamadas” ¿Les ha pasado? estoy seguro que si, bueno, al menos a mi después de estar encerrado casi un año, si.

He intentado de todo: videollamadas con viejos amigos, ver alguna serie en Netflix o hbo, y sobre todo, jugar videojuegos (¿Qué pensaron que iba a decir?, ¿Hacer ejercicio?, ¿Qué clase de psicópata creen que soy?).

Bueno, le dedicamos tanto tiempo a los videojuegos en nuestras pequeñas vacaciones que subimos de 0 a nivel 103 del Call of duty, incluso comenzamos a stremear con Gabo y Memo (busquenos como el “escuadrón 501” no somos machos pero somos muchos) pero a riesgo de sonar como señor, tantas horas pegadas a la pantalla no son buenas, y en algún punto tienes que descansar los ojos.

¿Qué más quedaba? ¿Le seguíamos dando hasta que se me quemaran las córneas? todo parecía indicar que sí, pero afortunadamente mi señora llegó un día con un excelente regalo, sencillo para algunos, pero con gran significado para mi: una libreta de dibujo. Verán, de pequeño yo era ese morro que se sentaba en la parte de atrás del salón y se la pasaba dibujando sin pelar a los profesores porque sus clases eran bien pinche aburridas (bendito sistema educativo, gracias SEP). 

Todos mis cuadernos siempre estaban llenos de dibujos pendejos, pero a pesar de dibujar todo el tiempo nunca me consideré bueno, aunque no lo hacía por ser el mejor dibujante del salón, la razón era que dibujar me brindaba un escape a la monotonía de la escuela, de la vida; el dibujar se convirtió en mi lugar zen. Era una forma de encerrarse en otro mundo mucho más entretenido, un mundo que creaste a tu antojo donde tú decides las reglas y los personajes, solo eres tú frente a una hoja de papel y nada más.

Los años pasaron y poco a poco, por hueva, por desmotivación o sepa la chingada por qué, lo fui dejando, al punto que habían pasado ya más de 15 años sin dibujar ni un pinche mono de palitos. Entonces se darán cuenta que al momento de ver esa libreta, varios recuerdos comenzaron a fluir y sin dudarlo tomé uno de esos lápices profesionales (no tengo ni puta idea si así se les dice) y me puse a dibujar mientras sonaba algún programa en la tv de fondo; total, no había nada que hacer.

Pasaron los minutos, las horas, mientras seguía haciendo trazos sin saber que chingados iba a salir de eso; comencé trazando un cráneo y quedó pues… más o menos; cuando quería hacer el cuerpo me di cuenta que estoy bien pendejo para la anatomía y mejor  le puse una capucha, luego sentía que le faltaba algo, ¿Qué podrá ser? una morra… si eso…mmm ¿Qué más?, ¿Qué le pongo? cables en la cara, si claro, que se vea como androide… a huevo.

Entre trazos y casi las 2 am llegando al reloj, me di cuenta que era justamente lo que necesitaba, esa pequeña paz que tanto hacía falta en este mundo virulento y covidiota que me rodeaba. Y si, ya sé, voy a sonar muy maestro Miyagi pero retomar una antigua pasión fue algo terapéutico, me recordó esos momentos en la escuela mientras ignoraba el trinomio cuadrado perfecto (otro año más sin usarlo por cierto) cuando todo era más sencillo y nada importaba, estaba de regreso en ese mundo, en mi lugar zen.

En los días posteriores, continué agregando detalles a esta “obra de arte” regalándome unas cuantas horas de dibujoterapia (?) al día y  todo comenzó a cambiar, tal vez por el dibujo o tal vez por ignorar twitter, pero me sentía mejor. 

Una vez terminado, me disponía a hacer lo mismo que hacía de pequeño:  guardarlo y que nadie lo viera porque pues…que verguenza weeee, pero, retomé un poco la filosofía del “Fuck it”  que alguna vez escribimos en esta página y me animé a mostrárselo a un amigo que le sabe un poco a eso de dibujar, Humberto Ramos (sí Humberto Ramos de MARVEL es mi compa, chúpense esa) y me respondió con un simple “no está nada mal”. ¿saben lo que significa que un cabrón como Humberto te diga eso? ok, si, tal vez lo dijo para no decir que esta bien culero pero Uff, esa era la motivación que necesitaba.

¿Es el mejor dibujo? ni de pedo, ¿tiene la mejor técnica? pfff obvio no, pero aún así, lo enmarcamos y colgamos en la sala, no por ser la gran obra de arte, sino para recordarme que, no importa si hay semáforo rojo, no importa si Trump se fue, no importa si aun no llega la vacuna, no importa que no traigo pantalones (sigue sin ser queja) no importa cuantos años pasen sin dibujar, por fin estoy de vuelta en mi mundo, mi lugar zen.

COMENTARIOS

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    Rachel hace 10 meses

    Me gusta mucho como escribes, el dibujo te quedó increíble! Saludos.

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    Ricardo Dueñas hace 10 meses

    Que chido quedó. Yo hago caligrafía y lettering y la neta sí es terapéutico.

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    Me encanta leerte!! Y tu dibujo está padrisimos!!

    Saludos!!

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    Felipe Hernández hace 10 meses

    Excelente dibujo, gran columna y mejor que te decidas a compartir tu experiencia que a muchos (como a mi) nos resultará enriquecedora y quizá hasta inspiradora.

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    Aviña hace 10 meses

    Increíble su dibujo Licenciado Iraam, no deje de lado esta actividad tan relajante para usted y ojalá pueda sacar más de estos artículos más seguido, ya que como bien menciona, ya no hay nada que ver en Netflix, ya termineé todos los juegos de x-box y ya me aburrí del feis. Así que no me queda más que pedirle que publique más de esto para combatir la monotonía del encierro. Un abrazo.

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    Beatriz Valdés hace 10 meses

    Pues si que dibujas bien, Chumel. No relegues esa actividad tan relajante para tí y comparte tus diseños con nosotros. Felicidades.!!!

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    Carmen Briseño hace 10 meses

    Le quedó muy chido señor Iraam yo también enmarco mis dibujitos! valió la pena poner atención a los dibujitos y no al trinomio cuadrado perfecto jajajaja