Planeta Crimen: Goyo Cárdenas – El estrangulador de mujeres Parte I

Planeta Crimen: Goyo Cárdenas – El estrangulador de mujeres Parte I

Graciela, Gracielita… Ella fue la causa de todo. Desde hacerlo perder la razón, literalmente, hasta de que finalmente fuera descubierto.

Gregorio Cárdenas, “Goyo”, mató a Graciela cuando ya acumulaba en su jardín otros tres cadáveres. Todos de mujeres. Pasó a la historia como el primer asesino serial del México moderno, en 1942. Aunque hablando en términos actuales, fue el primer feminicida… Sexo, estrangulamiento, ira por un rechazo y odio hacia las mujeres se mezclan en esta historia.

Graciela Arias Ávalos era una muchacha seria, de buena familia, hija de un reconocido abogado originario de Morelia. Estudiaba el bachillerato en ciencias en la Escuela Nacional Preparatoria. De ojos pequeños pero mirada penetrante. El pelo oscuro y rizado. Rasgos finos, nariz abultada y boca pequeña… Esa boca que su asesino jamás consiguió besar con vida.

Goyo, nacido en Veracruz, era el menor de 11 hermanos y el hijo modelo, la esperanza de su madre Vicenta. Estudiaba en la UNAM la carrera para convertirse en químico, y uno bueno: incluso había conseguido una beca de Pemex que le permitía vivir solo y mantener sus estudios.

Un universitario ejemplar. Por eso ayudaba a Graciela con sus tareas. Por eso desconcertó tanto a la sociedad mexicana de los años 40 que protagonizara la sección de nota roja de los periódicos, que más bien solía llenarse de personajes pobres, malvivientes… no clasemedieros.

Moreno, delgado, de 1.72 metros de altura, llevaba sobre la boca un pequeño bigotito bien recortado. Y en los ojos, unos gruesos lentes que disimulaban que era un poco bizco. Tenía varios tics, consecuencia de una infancia llena de sufrimientos, una madre dictatorial y enfermedades que le causaron problemas de incontinencia y muchas inseguridades.

Compensaba todo eso con una inteligencia cultivada. Era aficionado –o eso decía para atraer a las chicas– a la poesía de Sor Juana Inés de la Cruz. Sabía tocar el piano y el violín.

Graciela tenía 21 años y él, 27. Una diferencia de edad quizá sin importancia, pero que era una constante obsesión por buscar siempre mujeres mucho más jóvenes que él.

A los 24 años se había involucrado con una menor de edad. Según algunas versiones, incluso la embarazó y se casó con ella para no ser demandado por estupro. Según otras, fue justo esa amenaza de demanda la que acabó con el matrimonio.

En el recuerdo de Goyo, la relación no prosperó. Y la culpa… ¿de quién más iba a ser la culpa para un misógino como él, que de su mujer? Se divorciaron al poco tiempo, según él, por un adulterio de ella, que era de “conducta liviana”, lo que encendió la mecha de su odio contra las mujeres.

@iartetam es una periodista mexicana especializada en temas de género, puedes encontrar más de su trabajo en https://www.animalpolitico.com/author/iarteta/ 

Esta investigación forma parte del episodio 1 de Planeta Crimen, podcast de True Crime hecho por MQN501 para audible, puedes escucharlo aquí: https://adbl.co/2NUuVQS 

Publicación Más Reciente
Publicación Más Antigua

COMENTARIOS

Wordpress: 2
  • comentario-avatar
    Marlene Rodríguez hace 6 meses

    Lo leí, imaginando la voz de Ribon, me fué mejor, porque cuando lo escucho en AUDIBLE, en serio, no puedo dormir, yo no sé a qué se debe pero para mí era planeta miedo (los narcosatanicos fué mi insomnio de 3 días). Objetivo logrado.