PRESTA PA’ LA ORQUESTA

PRESTA PA’ LA ORQUESTA

Amigos. Prestar. Eso que si no van a hacer, mejor no lo saquen a orear. Eso que en cuarentena es promesa que se cumplirá, primero Dios, en unos meses y eso para lo que habrá quien les dé, pero jamás quien les ruegue. 

Porque si, nenes, es muy feo andar pidiendo prestado cuando no hay intención de afloje del otro lado. Es horrible estar en la necesidad de lo que sea, dinero, atención o La Caricia, y que nomás te traigan dando vueltas. Es por eso que esta semana unos préstamos fueron el “no me las des llorando que tampoco te las pedí a gritos”, del acontecer nacional.

Pasó que desde que inició este peregrinar en casa al que los expertos llaman “Pandemia”, se habló de un plan por parte del gobierno para apoyar a las Pequeñas y Medianas Empresas, o sea las PyMES, y se plantearon varios escenarios donde todas valían madre debido a la evidente caída de la economía provocada por el mal más cabrón que este país ha sufrido en los últimos tiempos, ah, si y también por el Coronavirus.

Y aquí en México, siempre que algo involucra dinero y al gobierno, pasa como con Lucero en Siempre en Domingo: hay pedo seguro.

El preciso primero anunció que su plan de rescate incluía créditos A LA PALABRA. O sea, sin aval, sin tanto rollo burocrático y con un chingo de confianza se otorgarían créditos a los pequeños empresarios para que no se los cargara la chingada en estos tiempos difíciles, o como le conocen en Chiapas: tiempos. O sea dar créditos de palabra, al pinche mexa no le puedes prestar de palabra

Y pues, chingón, todos alistamos las carteras, le dijimos a los empleados que ya no los íbamos a tener que despedir, o sea a Oswaldo y a Iraam, y cuando estábamos en la fila para solicitar el crédito, mi Conde Contar de Macuspana dijo que los créditos eran de 25 mil pesos. Y pues, sí, gracias. Como dicen, “Algo es Algo”, pero neta, no mamen. ¿Cuántas empresas lograrán sobrevivir por lo menos un mes con 25 mil pesos?

La mentalidad del presidente era ayudar a muchos con poquito, que está bien, pero también puedes ayudar a poquitos, con más, los cuales a su vez generarán más riqueza que a su vez ayudará a más gente. El problema, como ya es costumbre en la 4T, son las letras chiquitas, es que disfrazan sus dádivas clientelares de “apoyos”, a ver, se dice y no pasa nada, muchachos. El gobierno va a vender la idea de que otorgó millones de créditos pero no va a decir que fueron créditos de dos pesos.

Pero miren, ok. No nos gusta nada. A todo le encontramos un pero. Somos unos mamones que de todo nos quejamos, y sí. Si lo somos. Pero también nos dan mucha tela de donde cortar. No es tanto nuestra culpa. Somos los Lisa Simpson de esta serie. Cagantes, sí, pero tenemos razón. Por eso nos odian tanto.

Pues resulta que el Consejo Mexicano de Negocios llegó con el Banco Interamericano de Desarrollo y le dijo oye wey, ¿y si nosotros otorgamos unos créditos mas chingones para que a los empresarios mexicanos afectados por el COVID no se los cargue la huesuda (que no es precisamente Tatiana Clouthier)? Y el Banco Interamericano de Desarrollo dijo: Órale wey, me late.

Y a ver, el BID no es la Madre Teresa, no va a regalarle nada a nadie, es una entidad financiera integrada por 47 países, funciona más o menos como un banco y financia empresas, otorga créditos, potencializa proyectos, o sea, le mete lana a las empresas pero obvio para sacar mas lana. Hijos, seamos claros, nadie te regala dinero, ni AMLO ni el BID, la diferencia es que AMLO te va a cobrar con votos y con alabanzas en redes y el BID con Intereses. Así de pelada. No hay de otra, que no los engañen.

Pero como en este país todo lo malo es culpa de los demás y toda solución tiene que venir desde su nevada cabecita, pues en la Mañañanga del lunes, Nerón dijo:

 

Y miren, voy a tratar de explicarlo para que hasta alguien como yo lo entienda. Efectivamente, el BID necesita el visto bueno, o sea el permiso de HACIENDA para otorgar los créditos porque HACIENDA representa a MEXICO ante este organismo, pero el capital de los créditos es PRIVADO y no necesita que el gobierno funja como AVAL ni representa una DEUDA pública para el país. Entonces el EMPUTE de mi viejito santo no es porque “quieren endeudar al país con sus neoliberalidades” como señalan toda la bola de LAMELOIDES, el enojo es porque es un BUEN PLAN que no viene del sumo pontífice. Porque la Esperanza de México quedó como la Esperancita de México y se le olvidó otorgar créditos que funcionaran, maldita criada.

El enojo es porque le estuvieron pidiendo, ROGANDO que hiciera algo así, y cuando no quiso, pues se lo brincaron.

Y nadie está obligado a solicitar los créditos. A nadie le van a poner una pistola para que se endeude. Es una opción más y ya. Habrá a quién le funcionen los 25 mil pesos del gobierno pero también habrá quien necesite más y tenga que evaluar si le conviene irse con esta opción la cual, según El Presidente, es un acuerdo que equivale a corrupción. Se emputó el cabrón, eh.

Porque según su mentecita, el que un organismo no gubernamental, con recursos propios, otorgue créditos a pequeños y medianos empresarios es corrupción. Pero darles contratos millonarios sin licitación alguna a sus amigos no es corrupción, perdonarle el descarado escándalo inmobiliario a Manuel Bartlett tampoco es corrupción y ocultarle información a la ciudadanía mucho menos es corrupción.

Y aquí lo único que nos queda claro que es que, la corrupción sopla nada más para donde apunte el sacrosanto dedito, de ese rey muy pequeñito, que ahora despacha desde Palacio Nacional.

Publicación Más Reciente
Publicación Más Antigua

COMENTARIOS

Wordpress: 0